sábado, 11 de septiembre de 2010

Después de Mistura

Ocho horas no fueron suficientes para disfrutar de todo lo que trajo la Tercera Feria Gastronómica Nacional - Mistura en el Parque de la Exposición. La variedad de la gran cadena productiva que mueve la gastronomía hace que uno pueda admirar en el MERCADO los insumos que diariamente los chef de nuestros restaurantes pueden seleccionar para sus platos y los productos preparados mostrados en el BAZAR hacen que pensemos en el mundo como un gran demandante de la oferta peruana.

Es cierto, hoy sábado, dejando de lado los apuntes sobre medios de pago me atrevo a escribir mi aventura en Mistura 2010, a la que acudí temprano acompañado de mi familia y pude codearme con lo mejor del país.......... su gente.
Sin ninguna discriminación nos encontramos con destacados chef como Adolfo Perret y Enrique Blondet. Con empresarios gastronómicos como Rafael Madueño y Gaby Fiorini, periodistas gastronómicos como Raúl Vargas y sibaritas como Nicolás Kecskemethy. Todos caminando por los pasajes del parque y en las mismas colas para comprar un plato de comida. La organización del evento estuvo de acuerdo con las expectativas de los asistentes, aunque el desorden para llegar a lugar era evidente en las calles aledañas y los pocos estacionamientos disponibles, pero una vez dentro del Parque de la Exposición se podía disfrutar sin sobresaltos.

La distribución de Mistura permite que los asistentes escojamos la mejor selección para nuestro paladar. La primera parte de nuestra selección fueron los restaurantes, y aunque solo eramos cuatro pudimos gozar con la Preferida, Laredo, la Bomboniere, Huaka Pukllana, Punta Sal, el 550, Charlotte, el Aguajal y varios piscos del Huaringas. Las colas más largas las vimos en el Grifo y el Edo.
Por la tarde los cocteles y postres fueron presa de nuestro entusiasmo, así que el stand de la Semana del Chilcano nos ofreció el emblemático trago con distintos piscos premiun. Después probamos un papa sour y un uva sour que no terminaron de convencernos. Luego los turrones y los emolientes para calentarnos cerraron nuestro ya panangruélico recorrido. Antes de ir a casa, un par de bolsas de pan serrano, queso de Cajamarca y tamales para el domingo.

Mención aparte merecen los restaurantes de culto. Tener en un mismo recinto a los maestros Teresa Izquierdo, Sonia Bahamonte, Humberto Sato y Javier Wong hace que Mistura alcance un nivel tal que solo por la presencia de estos cuatro excelentes cocineros valga la pena pasarse el día entero en la feria. La acogida del público a ellos le hace honor a su destreza.
Otros lugares de muchísima acogida por el público fueron las cocinas regionales y el recinto de Tradiciones, juro que el próximo año le dedicaremos todo el tiempo (y el estómago) a estos lugares.

Esta aventura hizo que mi memoria retroceda quince años cuando la gastronomía peruana se limitaba a quince o veinte restaurantes de lujo e innumerables huariques solo para conocedores. Ahora en el 2010 podemos disfrutar de una oferta tan variada que nos faltaría días en el año para degustar lo que el menú nacional ofrece.
Bien por la gastronomía nacional, bien por los chef actuales y los venideros, bien por los empresarios que hacen de la gastronomía el ícono que permitirá al Perú sugir con un valor diferenciado entre los países de la región.

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